La vida es un reality show

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* Estas son invitaciones a NYFW. No me las enviaron por el blog, me las enviaron gracias a mi abuela. Hace un par de años hubo una explosión de blogs de moda en internet. Blogs de moda y de estilo personal.

La moda era un tema que había sido ignorado por los blogs desde siempre, así que los blogs de estilo personal se hicieron populares con rapidez. Sus autoras también. La atención se centró sobre ellas, y las marcas empezaron a tenerlas en cuenta. Les enviaron prendas de regalo e invitaciones a los desfiles de la semana de la moda en Nueva York, Paris, y Milán.

O esa es la historia que nos cuentan.

EL TERMÓMETRO DEL ÉXITO

Con el tiempo los blogs de estilo se han multiplicado. Hay tantos que es difícil diferenciarlos. Muchos son muy buenos. La razón es que el blog de estilo se ha convertido en el nuevo sueño americano. El blogger cree que si su contenido es lo suficientemente bueno él también podrá tener todas las cosas que tienen los bloggers famosos: invitaciones, regalos, portadas, contratos, y campañas.

Más que disfrutar de estas cosas por lo que son, el blogger quiere tenerlas porque son la prueba de que lo que está haciendo está funcionando. Es el reconocimiento de que su trabajo merece la pena. Una invitación a un desfile importante es el diploma de graduados del blog. Si la invitación es para el front row ya puedes morir en paz. El reconocimiento es el termómetro del éxito.

* Cómo bloggear para conseguir un puesto en la primera fila.

El éxito tiene símbolos que lo acompañan y que buscamos en casi todo lo que hacemos. Creemos que si tenemos esos símbolos, el éxito es nuestro.

EL ÉXITO A LA INVERSA

Desde un punto de vista práctico, el éxito es la consecución de una meta. Muy bien. Pero también existe otro tipo de éxito, el éxito que se cristaliza en lo social. Ese éxito no es otra cosa que prestigio.

Todos tenemos un mapa social en la cabeza. Cuando conocemos a alguien le asignamos un lugar en el mapa de acuerdo con una serie de signos que van desde los zapatos, o la casa, hasta la forma que tiene de coger los cubiertos. Mientras más estratificada está una sociedad, más reglas se incorporan al manual.

Los buenos publicistas entienden los símbolos muy bien. Saben que es fácil intercambiar el éxito por sus símbolos. Saben que no tienes que conseguir el éxito como tal. Basta con enseñar los símbolos que lo acompañan y todo el mundo asumirá que la persona ha alcanzado el éxito.

Para que este mecanismo funcione hace falta un escaparate. Para que la gente ubique a sus personajes primero tienen que conocerlos, y por eso necesitan un lugar en el que puedan mostrar a sus personajes junto con sus símbolos.

TODO ES UN REALITY SHOW

Los escaparates son cada vez más especializados. Si antes las revistas tenían una sección llamada "perfil" en la que hablaban sobre la vida de una persona, ahora gracias a internet las agencias tienen formas cada vez más específicas de presentar a sus personajes. The Coveteur, por ejemplo, visita armarios de "gente extraordinaria". Into the Gloss descubre los productos de belleza que usan "las mujeres más influenciales". The The Selby visita casas de "gente creativa". El sello de autenticidad está en que no se centran en personas famosas, sino en gente aparentemente ordinaria.

En este tipo de páginas cada foto está llena de símbolos. Es un festin de la jerarquía social. A través de los objetos que nos enseñan puedes inferir toda la vida de su dueño.

Todo esto que estoy diciendo se quedaría en una simple anécdota si no fuera porque muchas de las cosas que enseñan en estas páginas son mentira.

Para poder mentir bien tienes que tener muy buena memoria, porque sueles acabar por traicionarte. En especial si eres una agencia de publicidad y tus empleados cambian de un mes a otro. Te puede ocurrir, por ejemplo, que presentas el mismo apartamento dos veces a The Selby con dos personas diferentes.

Del lado izquierdo está el apartamento de Jauretsi Saizarbitoria, una periodista de origen cubano que vive en Nueva York y escribe para varias revistas importantes. Del lado derecho está el apartamento de Colin Tunstall, un diseñador que también vive en Nueva York. Jauretsi y Colin no son novios.

Juguemos a semejanzas y diferencias. Las fotos de la izquierda son del apartamento de Jauretsi. Las de la derecha de Colin.

Además de compartir el mismo apartamento, Jauretsi comparte con Colin su opinión acerca de la propiedad privada.

Jauretsi tiene una afición por el pop art. Colin también.

Ambos tienen un gusto similar en posters.

A ver si me explico bien: las supuestas casas de gente "anónima pero creativa" son falsas. Las agencias de publicidad tienen apartamentos que decoran y usan con personas diferentes como símbolo de status.

Mientras tú ves estas fotos y te lamentas porque tu trabajo 9 to 5 no te alcanza para vivir bien; Jauretsi termina de hacerse las fotos en el loft de ensueño, cierra la puerta, y regresa a la habitación de mierda que comparte con 3 roomies en el centro de brooklyn.

PHOTOSHOP ES LO DE MENOS

Todos sabemos lo que hace Hollywood con las estrellas. Retocan sus fotos, les hacen cirugías plásticas, le escogen sus atuendos. A veces nos preguntamos qué otras cosas en sus vidas son prefabricadas. Pero hasta nuestras ideas más descabelladas se quedan cortas cuando hablamos de Hollywood. En sociología hay un nombre para eso: El Star System. En los libros lees que ese mecanismo se acabó en los 70, pero no se acabó en los 70, está mejor que nunca. Basta con ver los montajes que hacen con las parejas. Ryan Gosling y Eva Mendes son un perfecto ejemplo de una pareja falsa de Hollywood.

https://twitter.com/#!/Acapulco70/status/155079599427031040

https://twitter.com/#!/Acapulco70/status/155080140374806528

https://twitter.com/#!/Acapulco70/status/155079695963140096

De esto no tengo pruebas, no es más que una corazonada. Pero sí tengo una teoría y es que las parejas falsas las montan cuando quieren asimilar a un actor extranjero. Es la mejor forma de hacerlo. El actor extranjero gana la aprobación del grupo, y su pareja gana la credibilidad que te da salir con alguien exótico. Por eso pienso que Jlo y Ben Affleck era un montaje, y Penélope Cruz y Tom Cruise también, Katy Perry y Russell Brand era otro montaje. Lo hacen desde la era dorada del cine. Si uno de los dos no es americano, la pareja es falsa.

No ocurre solamente con las parejas. Casi todo en la vida del famoso está planificado al milímetro. La única diferencia entre el actor de Jersey Shore y el actor de Hollywood es que el primero te dice que su vida es un reality show, el segundo posa como si la foto fuera real. Ni siquiera me creo los sueldos que dicen tener. Si el presupuesto para grabar toda una película son 100 millones de dólares, ¿de verdad crees que le van a pagar 20 a Brad Pitt? Los rumores de sueldos absurdos son parte de la mitología, para que el actor tenga el efecto deseado debe ser inalcanzable. Con esto no quiero decir que la industria funcione de esa forma a todo nivel. Sí hay gente con dinero en Hollywood, los famosos son sus empleados.

La cuestión es que hasta ahora los montajes se quedaban en Hollywood. Las personas de la vida real tenían vidas reales, casas reales, noviazgos reales, y la única manera de tratar con ellos era a través de la realidad. Pero con la aparición de internet las reglas del juego han cambiado. Ya no tienes que conocer a alguien para relacionarte con él. La gente puede fabricarse vidas enteras y no hay forma de corroborar lo que dicen. Eso es lo que ocurre con los nuevos famosos, con los bloggers, y las socialités. El reality show ha invadido la vida de la persona común.

LA FANTASÍA DE INTERNET

La historia que nos cuentan es la siguiente:

Las marcas le hacen regalos a las bloggers, las invitan a sus desfiles, las revistas les tienen miedo, son una gran fuerza.

Pero eso es solamente una verdad parcial.

Las agencias de publicidad manejan a la mayoría de las bloggers famosas. Los diseñadores no tratan con ellas directamente, es probable que los diseñadores no sepan quienes son. Las marcas importantes tienen publicistas que llaman a otros publicistas y les envían materiales publicitarios incluyendo invitaciones a desfiles o pares de zapatos. El publicista que los recibe distribuye eso entre su roster de bloggers. Miuccia Prada no tiene una lista de 30 bloggers especiales a las que les regala botines de purpurina de 800 dólares. El publicista de Miu Miu le da 1 par a 1 agencia de publicidad para que lo rote entre sus 30 bloggers. Tiene sentido, ¿no?

Las agencias dirigen a las bloggers. Sabes que dos bloggers son parte de una misma agencia porque su estilo es sumamente parecido. Para dar un ejemplo, Karla Deras de Karla's Closet, y Kelly Framel de The Glamourai pertenecen al roster de Digital Brand Architects. No es casual que ambas tengan el pelo corto, facciones parecidas, que se vistan igual, y que hablen de lo mismo.

Tampoco es casual que las inviten a los mismos eventos. Cuando Coach invitó a 5 bloggers a diseñar bolsos para su próxima colección, ¿realmente crees que las escogió porque las conocía? No, las 5 son del roster de DBA. El publicista de Coach levantó un teléfono, llamó a otro publicista, y llegaron a un acuerdo.

EL DOBLE JAQUE

Lo más importante no es el contenido, son las ventas. Las agencias de publicidad usan a las bloggers como un medio para vender su producto. Su producto es "difusión". Por eso su venta va en dos direcciones: le venden el blogger al público, pero también se lo están vendiendo al anunciante. El anunciante tiene que creer en el éxito del blogger, de otra forma no pondría su dinero allí. Por eso la agencia se esfuerza tanto con los símbolos. No es más que una inversión.

Los apartamentos y las invitaciones son sólo la punta del iceberg. Son las estrategias que la agencia usa para venderle el blogger al público. Para venderle el blogger al anunciante la estrategia es diferente. Tienen que convencerlo con números. Lo que el anunciante no sabe es que es posible comprar followers de Twitter, fans de tu página de Facebook, views en tus videos de Youtube, tráfico de Alexa. Puedes pagarle a gente para que se dedique a dejar comentarios en tus posts a tiempo completo. Lo que no puedes comprar, puedes manipularlo. Así que cuando el anunciante le paga a la agencia por poner publicidad suya en la página de The Sartorialist, lo que no sabe es que el alcance que le dijeron que tendría su anuncio no es real. Todos los números son falsos.

Algunas agencias de publicidad exprimen todo esto hasta el fondo. No sólo hacen creer al anunciante que los talentos de su roster tienen una cantidad de tráfico que no tienen, sino que además engañan a sus talentos también, les hacen creer que su "éxito" en internet es real, que todo lo que tienen es gracias al trabajo de difusión de ellos como agencia.

El famoso (o el que quiere serlo) le paga a la agencia por un paquete que incluye su promoción en internet. Su popularidad en internet sube como la espuma. La agencia le hace creer que todo es gracias al trabajo de ellos como agencia. De un día para otro el famoso tiene 500 mil followers en twitter, y ni siquiera sospecha que de esos 500 mil followers, 490 mil son cuentas falsas. La agencia cogió el dinero que le pagó el cliente por llevar su cuenta y le compró los followers a otra empresa que se dedica a crear cuentas falsas para venderlas. Se quedan con la diferencia. Estos mismos números puedes aplicarlos a fans de facebook, tráfico de una página, o la cantidad de veces que se ha visto un videoclip en Youtube.

¿POPULARIDAD O INFLUENCIA?

Las agencias quieren hacer a sus talentos populares más allá del símbolo. El éxito ficticio es sólo un atajo para llegar a un éxito real, esa es la idea detrás de todos los montajes. El publicista saca un gran beneficio del éxito real de sus talentos. No sólo se queda con un 15% de las ganancias, sino que lo usa como una palanca para negociar espacios para los talentos anónimos de su roster.

Supongamos que la misma agencia maneja a, digamos, Lana del Rey, y a Kreayshawn, una artista relativamente anónima, pero con talento. La próxima vez que una revista llame a la agencia para pedir una entrevista con Lana del Rey, el publicista puede decir que le concede la entrevista con ella únicamente a cambio de que hagan también una editorial con Kreayshawn.

La ruta que las agencias encuentran para llegar al éxito real es el éxito falso, pero no cualquier éxito, sino aquél que genera envidia. Hacen a sus bloggers posar con ropa muy cara, cosas que la persona promedio no se puede permitir. Las ponen en apartamentos imposibles en medio de Manhattan. Las hacen viajar por Turquía en un yate.

Las agencias de publicidad no se equivocan. La envidia es un arma poderosa. Un lector envidioso es un lector para toda la vida. Pero cuando cualquier persona puede tener 2 mil followers en twitter, la popularidad da igual. En este momento cuánta gente te lee es irrelevante, lo que importa es cuánto influyes en los que sí lo hacen. Eso no se gana con envidia.

Todos envidiamos a Scarlett Johansson. Es bellísima, tiene un cuerpo irresistible, una carrera de éxito, es joven, está en todas partes. Cuando salieron sus fotos en bikini sin photoshop y las puse en twitter, pude escuchar literalmente el suspiro de alivio de mis followers. Creo que no he twitteado nada que haya generado más alegría. Scarlett Johansson nos genera envidia y aunque es popular, no la queremos, nos alegramos de sus defectos.

Después tienes a Oprah. Una mujer negra, gorda, fea. La historia de su vida tiene varios episodios trágicos. Fue violada a los 9 años, quedó embarazada a los 14 y su bebé murió a los pocos meses. Su vida fue dura, y aunque está en la lista de billonarios de Forbes, nadie le tiene envidia. A Oprah la amamos. La gente la sigue a donde quiera que va. Nadie tiene una voz más clara que Oprah. ¿Cómo puede ser?

La realidad es que aunque la envidia es un arma poderosa, es también un arma de corto alcance. La envidia viaja en una sola dirección. Cuando una famosa es envidiada no hay nada que hacer, no tiene una relación con quienes la siguen. Lo que Oprah genera no es envidia, es confianza. La gente la sigue porque cree en ella. Creen en ella porque ella creyó en ellos primero. Oprah no es perfecta, ni busca ser perfecta. Oprah se muestra con sus defectos y de esa manera le demuestra a sus seguidores su confianza. A cambio sus seguidores le dan la suya. Oprah no tiene fans, tiene amigos. Esa es la diferencia entre popularidad e influencia. Cuando Scarlett Johansson recomienda un libro la gente se ríe, cuando lo recomienda Oprah se agota.

La próxima vez que veas algo en otra persona que te haga sentir mal detente. No te compares con bloggers o con famosos. No te plantees tu vida en esos términos. Aunque las fotos parezcan indicar lo contrario, lo más probable es que su vida sea más similar a la tuya de lo que imaginas. Lo que venden los publicistas es una fantasía. Sus mitos refuerzan la idea de que todos tenemos la oportunidad de tener una vida maravillosa. De que todo es posible, de que no importa el dinero, la clase social, o tu pasado. Esa idea genera expectativas dolorosas porque ni siquiera los protagonistas de esas fantasías viven en ellas. Al final del día Jauretsi regresa a su apartamento de mierda con 3 roomies en medio de Brooklyn y se conecta a internet a fantasear con la vida de Scarlett Johansson.

Hay muchas herramientas para conseguir el "éxito". Puedes simularlo con símbolos. Si te interesa ser popular en internet puedes comprar followers, views, fans, tráfico. Puedes firmar con una agencia publicitaria. Puedes fabricarte una imagen perfecta. Puedes conseguirte un novio perfecto y hacerte fotos perfectas en un apartamento perfecto. Pero NO LO NECESITAS. Tú ya eres una persona con influencia. Influyes en las decisiones de tus amigos, en tu familia, en la gente que te conoce y confía en ti. La cantidad de gente a la que influyes es irrelevante. Pero si quieres influir en las decisiones de mucha gente, y quieres hacerlo a través de un blog, piensa que simplemente se trata de  ampliar tu círculo de amigos. Confía en tus lectores y tus lectores confiarán en ti.

Cuando hablo sobre mi blog, la relación con los lectores, y vivir de lo que haces lo hago desde la experiencia, después de todo yo vivo y me mantengo gracias a este blog sin necesidad de tener un empleo. Mi idea es que todos podemos vivir bien si cambiamos ciertas actitudes que tenemos (con los demás y con nosotros mismos). Explico cómo hacerlo y otras ideas en el libro que acabo de publicar. Se llama La Vida Simple, cuesta 15 euros y ha vendido más de 30 mil copias. Puedes comprarlo directamente en Paypal aquí o si quieres saber más sobre el libro antes de comprarlo puedes leer el FAQ

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